NOCHE EN AMORAMOSTRO

Una noche en su cuerpo

fue abrirle la boca al rayo

viva pero muriendo

de su talón a su abrazo

ella leggo no sé algo

otro insomne cantando.

 

Ella me dio su cuerpo

de cuello para abajo

una noche en mi lecho

una noche tan solo

 

yo la amé como aman los perros

felices con el despojo

medio muerta, medio muerto

fuimos AMORAMOSTRO

 

sin cabeza me dio su cuerpo

antes que a mí (esa)

se la dio a otro.

cenicitas

cobija su cuerpo el cielo

líquida atmósfera, avellana

 ah     aaaa aaaah viajeros del tiempo

      atravesada vía lechosa amor

sus ojosreptil escarabajos

coloreados por la aurora

su ombligo círculo polar

de meteoritos

imagen          crucificada en el lecho

de la locura

su voz

ahogada bajo las lápidas de la noche

        en fuga

              ahogada    pero      semilla

pluma     viaja        arrítmico      agitado

sus tobillos

magnéticos                      adheridos gravemente

                alatierra

viajo

por la longitud         del dedo gordo al dedo medio

    al pequeño

   al otro dedo gordo

navego                                           al norte

entre dos ríos direccionados al mismo tesoro donde abrupto

gemelo paisaje asciende desde una suave pradera

acaricio cimas y laderas

vuelo hasta la cumbre de una cueva afrodisíaca

                                          vuelo

madriguera de sirenas           un momento de largo mar me poso

deslumbrante reflejo, planeo

sobre las lunas incendiadas de su rostro

a riesgo de encenderme

cenicitas

paganas

     .  ..  . .    ..    …. . .    .

Te quiero nazi

Te quiero nazi

como una hoja sin texto

pura, clásica, sin maquillaje

negra, como la historia

de los pueblos

amazona

hebraica

china

indojaponesa

palestina

te quiero como la luna

convertida en quesadilla

amarilla igual que tus ojos

después de una peda

de catorce días

ten, tu café egipcio

de Chiapas oriental

mientras te ubico en mi mapa

del hemisferio occidental

vestida con la ropa

de los tiempos

pensando que soy

un espejo sin aliento

para ver tus nubes, tus flores

tus montañas, tus colores

y bullir luego canciones

cargadas de evocaciones

tiernas, nocturnas

bucólicas, anticuadas

como de niño viejo

en la cuna medio espantada

o de corazón hinchado

picadura de escorpión

aguda, salvaje

venenosa, lista

ágil.

Fatalidad mirarte

y me olvidé de Marte

comprendí que el universo

vagabundo como un rezo

desdobla verdades

con la luz de la razón

disuelve coyunturas

fotografía el arte

cambia el son

sin consideración

de la magia en el aire

sabor a tu ropa, color de tu pelo

brillante como tu labio superior

bajo el invierno de un farol

ojos de instante

cejas de ensueño

diosa entre las llamas

de una caverna de perros

azules de mirarte

te pierdes, exhalas

secretos que no entiendo

me encelo, me siento

como un árbol chueco

muriendo por volar

en tu aliento lento

calmar el mar

mirar el cielo

en mi imaginación

dedicarte una canción

que pueda decir por mí

lo que no puedo hablar yo.