LUNES

5hrs No he dormido y espero a que el día claree para cerrar los ojos. Estoy en un cuarto con otras cinco personas, huele a drogas, sexo y sudor. Un hombre, que es mi novio, está despierto también, sentado contra la pared frente a mí, como yo, fumándose un churro, como yo. No decimos nada, solo estamos viéndonos intentado mantenernos despiertos cada quién entretenido con su propia imaginación. Eventualmente, mi novio se queda dormido sentado contra la pared.

 

5.30hrs Me harto de estar sentada. Salgo de la habitación. Atravieso una cocina al patio que está completamente sucio. Hay latas de cerveza por todos lados, botellas de licor vacías, colillas de cigarro. Apesta. Tomo la bolsa negra de plástico que agarré cuando pasé por la cocina y me pongo a recoger. Será de día muy pronto.

 

7hrs El patio se ve más despejado sin todo el tiradero pero no tengo humor para limpiar más. Tengo hambre. Voy a la cocina, me lavo las manos y reviso los estantes y el refrigerador. Solo encuentro una bolsa abierta de Special K. Agarro con las manos el cereal, directamente de la bolsa. Se siente rico comer. Llega una mujer, que es mi novia. Nos besamos, le digo que le apesta la boca, me dice que le duele la cabeza le ofrezco cereal, pero me dice que está a nada de vomitar. Necesita más alcohol para que se le quite y otro churro y dormir. Le digo que ya no quiero que tome pero que vayamos por el churro y a dormir.

 

8hrs Estamos en un cuarto limpio, el único con aire acondicionado. Estamos frescas porque nos bañamos juntas, nos terminamos un churro y me quedo dormida abrazándola. En algún momento medio dormida noto que se abre la puerta y entra nuestro novio. Dormiré aquí, dice. Mi novia le dice que sí pero que se bañe primero. Me quedo dormida antes de sentirlo acostarse con nosotras.

 

15hrs Me despierto y estoy sola. Hay una nota en el buró a lado de la cama. Nos fuimos a clase, te amamos. Atte: Lis y Poncho/Poncho y Lis. Recuerdo que también tengo clases más tarde pero no tengo ganas de ir, tampoco quiero quedarme en casa. Me visto y salgo al patio. Me alegra que ya está limpio igual que la cocina. Recuerdo que no hay comida, decido ir al mercado. Le doy tres toques a una pipa y salgo de casa.

 

16hrs Me gusta ir al mercado porque llegar ahí es una mini aventura, un momento cotidiano extra cotidiano, casi inspirador. Estoy cansada por la fiesta y no tengo ganas de pensar así que solo me pongo a ver a través de la ventana como quien mira la tele. Llego al mercado. Siento el disgusto de las miradas sobre mí, porque no me veo de ahí. Por mi ropa, o mis lentes oscuros, o mi manera de caminar, o comportarme. Siempre noto la diferencia; no soy de ahí. Si fuera de noche me daría miedo, pero así he ido muchas veces y solo ignoro la incomodidad de las miradas y me paseo por los puesteros de frutas seleccionando lo que más me llama la atención. Llevo baro porque me pagaron hace poco así que no me preocupo por las medidas y los pesos.

 

16.30hrs Ya tengo todo lo que necesitaba, me da flojera cargar todo a casa pero ni modo.

 

17hrs Llego a casa y está mi novio, me regaña por no ir a clases. Me recuerda que Lis fue, con todo y cruda. Me molesto un poco, yo no soy Lis. Me pareció más importante comprar víveres porque ya no había nada de comida. Le digo que si vamos al súper para comprar cosas como leche y cereal y eso. Me dice que sí pero se me acerca y terminamos en el cuarto.

 

18.45hrs Estoy de buen humor. Me meto a bañar y decido hacer algo de cenar. Hago pasta y ensalada. Mando a Poncho por vino al súper. En eso llega Lis y estoy súper feliz de verla. Ella está molesta porque no fui a clases pero la contento con muchos besos y la cena. Aparte nos fumamos un churro en lo que llega Poncho.

 

19hrs Cenamos los tres y nos platicamos cosas del día. Poncho y Lis hablan de cómo les fue en la escuela, de chismes que tienen que ver con amigos en común. Roro y Lolis, los amigos que se quedaron dormidos en la casa anoche andan pero no andan y a cada rato se pelean. Me platican que ellos limpiaron el patio y me informan de otras cosas cotidianas por el estilo. Yo me río pero casi no digo nada. Casi nunca digo nada porque pienso mucho, ellos lo saben y no les molesta. Yo los amo por eso. Eventualmente sí me preguntan qué hice y les digo sobre mi ida al mercado. Me preguntan si escribí ese día pero les digo que no, que eso haré después de la cena.

 

20hrs Terminamos de cenar. Poncho y Lis recojen la mesa y limpian los platos. Mientras yo me pongo a limpiar y a forjar churros. Cuando ellos terminan ya hice diez churros y me siento orgullosa recordando como antes no podía hacer ni uno. Nos fumamos uno entre los tres, luego nos besamos y fajamos un poco. Luego me despido, Poncho y Lis se meten al cuarto, yo saco mi compu y me pongo a escribir.

 

21hrs Llevo casi un año escribiendo una novela de 365 páginas. Entre más cerca estoy del final más batallo para terminarla. Escucho los sonidos del cuarto, pienso en Poncho y en Lis, en cómo los conocí y me entran muchas ganas, pero ya sé que si me distraigo no escribiré nada ese día y me prometí escribir mínimo tres mil caracteres cada veinticuatro horas. Escucho un grito especialmente alto de Lis que me da pié para comenzar a escribir. Tengo cerca de mí una botella de vino, un bote de agua, una pila de churros y una cajetilla de cigarros.

 

23hrs Ya me cansé de escribir. Estoy satisfecha con los resultados pero ahora me siento ansiosa y vacía. Prendo otro churro. Ya no se escucha nada en el cuarto. Quiero salir. Agarro las llaves del carro de Poncho y doy unas vueltas sin sentido. No sé a dónde ir. La gente normal por lo general tiene cosas qué hacer los martes en las mañanas y no sale los lunes en la noche. Le hablo a un amigo poeta que vive no tan lejos. Él no es una persona normal. Me dice que le caiga y nos damos unos toques.

 

23.30hrs Llego con mi amigo poeta. Platicamos mucho rato. Nos fumamos tres churros seguidos. Luego le digo que ponga música y nos tiramos los dos en el piso sin hacer ni decir nada. En algún momento escucho la voz de mi amigo platicándome cosas. Entre las cosas que platica menciona algo de una planilla que le regalaron hace poco. Unos cuadritos muy buenos. Medio dormida le digo que me dé unos para mí y los novios, que no sea malo. Sin darme cuenta me quedo dormida.

 

2hrs Me despierta el celular. Es Lis preguntando dónde estoy. Dice que Poncho está molesto porque agarré su carro sin permiso. Le digo dónde estoy y que no quería molestarlos. Me pregunta si puedo regresar a casa. Mi amigo no está en el cuarto, pero a lado de mí en una pequeña lámina veo tres papeles, los guardo. Le digo que sí, en un momento llego. Salgo de la casa sin despedirme. No encontré a mi amigo en el camino de salida.

 

2.30hrs Llego y Poncho está molesto, pero no me dice nada. Lis me dice que a veces exagero con mi actitud de escritora. Que no es por sonar como papás pero que los tome más en cuenta. La beso y le pido perdón, también le platico de los cuadritos. A ella le gustan y me pregunta si me meteré uno en ese momento. Le digo que me gustaría pero no sé Poncho, quizás se moleste. Me dice que le digamos juntas.

 

3hrs Poncho ya no está molesto porque lo besé mucho y se la mamé hasta que se vino mientras Lis se bañaba. Aún así, no está de acuerdo con los ajos porque trabaja mañana, pero después de pensarlo dice que si queremos nos demos nosotras pero que no hagamos mucho ruido y que no lo despertemos. Le recuerdo que el duerme como roca y ni con la tercera guerra mundial se despierta, pero me ignora.

 

3.30hrs Nos pegan los ajos, se siente increíble. Tengo mucho calor y mucha energía, Lis es hermosa, la amo. Ojalá Poncho también estuviera ahí. Nos salimos al patio y nos ponemos a bailar y hacer tonterías. Lis me dice que necesita dibujar, yo quiero pensar. Amo pensar todo lo que pienso, lo que veo, y las sensaciones, más los olores y los ruidos. Me encanta. Todo es una explosión de felicidad inmensa, euforia, conexión. Miro el cielo. Parece carne sudando. El cielo es color rojizo. El mundo es el interior de una matriz. La realidad es un sueño y aún no hemos nacido, solo nos imaginamos, evocamos levemente lo que podría ser. Miro a Lis. Pegó con cinta varias hojas tamaño oficio en la pared y dibuja sobre ellas. La amo cuando se pone así, cuando es libre. Pienso en Poncho, también lo amo. No me gusta que sea tan metódico, pero sin él seríamos caos puro. Lo amo. Pienso en nosotros y nos amo mucho, pienso en todos los que no saben vivir como nosotros, y nos amo mucho más. Compartir mi vida con ellos, me hace muy feliz.

 

5hrs Es demasiado difícil escribir en ácidos. Termino haciendo una caligrafía onda araña y símbolos japoneses. Lis sigue dibujando. Bosquejó un mar y las olas del mar, hechas como por fibras que conectan todo con todo: ojos, animales, edificios, relojes, plantas, frutas, cosas chillantes y deformes; todo en un collage, le está quedando chido. La amo. Amo su piel tan suave y cómo se enchinan los vellos de su nunca cuando me acerco para olerla. Inhalo profundo, amo su olor narcótico de aceites y sudor. Somos una, somos una. No sé a qué hora, ahí en el patio, la noche se consume.

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